Salida de cadenas hoteleras internacionales de Cubaincluido Iberostar y Hoteles Meliá InternacionalAbre un escenario legal complejo, pero no necesariamente desfavorable para las empresas, aunque a primera vista suponga una reducción de la oferta e incluso el cierre de un mercado estratégico. José Antonio Fernández de Alarcón.Cofundador y Director Jurídico de monlexL explicó Hostaltor Las decisiones corporativas pueden ir acompañadas de juicios, pero existen argumentos a su favor para justificar la disolución de sus acuerdos.
Tras el ultimátum lanzado por Estados Unidos el 5 de junio a las empresas extranjeras para que cortaran sus vínculos con empresas del grupo Fuerzas Armadas Revolucionarias (FAR), jaysaHubo un éxodo masivo de empresas. Iberostar Dejó de gestionar 12 de sus hoteles, Meliá 15, diamante azul y Hoteles en Archipiélago Internacional También cortaron lazos y les pasó lo mismo. Visa y tarjeta MasterCard.
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La decisión de las cadenas hoteleras podría dar lugar a reclamaciones por incumplimiento de contrato, pero Fernández de Alarcón cree que cada caso dependerá de la fórmula legal que se utilice para informar la salida.
“Hay que fijarse en el formato en el que cada empresa decidió expresar la resolución del contrato, que en su mayoría son contratos de gestión hotelera”, explica el cofundador y director jurídico de Monlex. Según él, estos contratos suelen estipular “causas de rescisión o disolución, incluso de desistimiento unilateral”.
El abogado señala que las empresas pueden alegar condiciones que dificulten o imposibiliten la operación hotelera en la isla. “Parece claro que se pueden alegar muchas cosas que hacen casi imposible la operación de hoteles en estos momentos en Cuba y, por tanto, ineficaces o ineficaces los mismos contratos”, dijo a HOSTELTUR.
“Hay quienes han redirigido el tema a la apariencia de fuerza mayor”, pues si bien no existe un estado de guerra, el país atraviesa un escenario excepcional caracterizado por escasez de combustible, bloqueo y una situación económica peligrosa.
Iberostar fue la primera cadena española en romper su contrato con el Grupo Gaviota y posteriormente fue anunciada por Meliá Hotels International. Fuente: Imagen elaborada por IA/Hosteltur.
Impagos pasados y pagos atrasados
Lejos de ser causas de fuerza mayor, muchas empresas -algunas de las cuales se retiraron ante la presión de Estados Unidos- ya sufrían problemas contractuales anteriores, en particular debido a incumplimientos o retrasos en los pagos por parte del grupo cubano. “Tendrás argumentos suficientes para demostrar que no estás cumpliendo porque la parte contraria tampoco lo hizo a tiempo”.
“Hay motivos más que suficientes para estar tranquilos desde el punto de vista del asesoramiento jurídico a las empresas ante cualquier litigio”, insiste Fernández de Alarcón. Si eso sucede, cree que “serán abortados mucho antes de lo que imaginamos”.
¿Qué pasa con los trabajadores de las cadenas hoteleras?
En el plano laboral, el socio de Monlex recuerda que las cadenas hoteleras extranjeras operan según un modelo de gestión, pero no controlan directamente la relación con los trabajadores.
“Las operaciones del hotel son sólo gestión”, explica. «La operación y la propiedad son propiedad del gobierno cubano y los trabajadores trabajan para el gobierno cubano». Por tanto, las posibles reclamaciones laborales derivadas de la salida de las cadenas no tendrán tanta relevancia como en otros mercados donde las empresas hoteleras son los empleadores directos.
Helms Burton pierde peso si se rompen las cadenas
el Ley Helms-Burtonque permite presentar demandas en Estados Unidos por el uso de propiedades confiscadas en Cuba, plantea una amenaza recurrente para las empresas extranjeras con operaciones en la isla. Pero el abogado cree que su impacto disminuye si las empresas dejan de operar.
««La Ley Helms-Burton, con todo lo que está sucediendo, ocupa el segundo lugar en estos momentos», afirma. «Si trabajabas en el campo tenía un impacto, pero si salías ya no habría mucho».
El futuro de la isla
El cofundador de Monlex, asesor jurídico de cadenas hoteleras y entidades vinculadas al sector turístico, ve el futuro de Cuba como una transición hacia un sistema democrático con mayores garantías jurídicas y apertura económica.
En su opinión, el eventual restablecimiento de las libertades favorecería la llegada de inversión extranjera y el desarrollo de nuevos proyectos empresariales, especialmente en el sector turístico. Destaca que la proximidad geográfica de EE.UU El peso de la comunidad cubanoamericana podría impulsar una intensa actividad económica una vez que se establezca un marco de seguridad jurídica estable. Pero subraya que cualquier proceso requerirá tiempo y que el regreso o entrada de nuevas empresas estará condicionado a un marco legal diferente.
“Cuba tendrá un gran futuro y todas las cadenas intentarán invertir en el país, pero con garantía legal”, concluye.
