• 10 de septiembre de 2026 16:51

Una pugna judicial entre Enbarsa y Palantir Capital por los Hoteles Beatrice en Lanzarote

Nov 3, 2025

Beatriz Hoteles, cadena hotelera de Lanzarote propiedad de la empresa familiar Inparsa, anunció este lunes 3 de noviembre que ha presentado una denuncia ante el Consejo General del Poder Judicial tras la citada decisión judicial, por lo que la propiedad de los hoteles pasa a manos del fondo Blantyre Capital, que recibió parte de las deudas.

Esta decisión judicial aprueba el plan de reestructuración presentado por Meru I SARL, fondo gestionado por Blantyre Capital Limited.

Beatriz Hoteles, a través de Inversiones y Parcelaciones Urbanas, SA (Inparsa), opera los hoteles Beatriz Costa y Spa y Beatriz Plaza & Spa en Lanzarote. Su accionista mayoritario antes de la reestructuración era el GuideBridge Investment Fund.

Nuevo plan de reestructuración

Según Palantir Capital, “El caso que nos ocupa es un claro ejemplo de los beneficios que la nueva ley de quiebras aporta a las empresas muy endeudadas y con problemas de liquidez, asegurando su capacidad de sobrevivir y evitar ser ‘secuestradas’ por accionistas con claros conflictos de intereses”.

El fondo añade que el plan de reestructuración aprobado judicialmente «da a Enbarsa la capacidad de sobrevivir capitalizando deuda y ampliando los vencimientos».

Como explica Palantir Capital, «La sentencia analiza y confirma el correcto vencimiento de casi todas las deudas financieras (impagadas a los acreedores financieros desde hace aproximadamente dos años por la empresa) y confirma la insolvencia de Enbarsa. Asimismo, la sentencia analiza y confirma la valoración realizada por el perito independiente de reestructuraciones (Lexaudit) sobre la capitalización parcial de los créditos, que los socios de la empresa en la acción contradictoria no discutieron, a pesar de tener la oportunidad de hacerlo».

“El plan de reestructuración de Meru es la única alternativa para asegurar la continuidad de la empresa y la continuidad del empleo en los hoteles, reduciendo la deuda a niveles sostenibles y ampliando el periodo de amortización”, afirma Palantir Capital.

Reestructuración anterior

El fondo añade: «Enbarsa ha pasado por múltiples procesos de reestructuración en los últimos años (2012, 2015, 2020). La compañía ha soportado una deuda financiera históricamente grande, desproporcionada con respecto a su capacidad de generar efectivo».

Blantyre Capital afirma que en 2023, el fondo de inversión Guidebridge adquirió la mayoría del capital de la empresa otorgándole el control. La empresa señala que «desde entonces, la empresa ha dejado de ser una empresa familiar y ha pasado a estar bajo el control de un consejo de administración designado por el Fondo de Inversión de Accionistas, cuyo principal objetivo es maximizar la rentabilidad de los inversores».

«Se produjo, por tanto, un cambio de control que fue impulsado voluntariamente por los accionistas, pero no aprobado por la mayoría de sus acreedores, como se confirma en la sentencia. Como es habitual en este tipo de situaciones, un cambio de control desencadena automáticamente la obligación contractual de amortizar inmediatamente la financiación.»

«En el contexto de cualquier compra empresarial, el comprador normalmente obtendría un paquete de financiación antes o simultáneamente con la compra para refinanciar la deuda. Sin embargo, Guidebridge decidió no refinanciar la deuda de Inparsa y posteriormente incumplió sus obligaciones. Como resultado, aproximadamente el 90% de los acreedores financieros de Inparsa aceptaron una parte importante de la deuda financiera con vencimiento en noviembre de 2023», afirma Blantyre Capital.

Una pugna judicial entre Enbarsa y Palantir Capital por los Hoteles Beatrice en Lanzarote

Hotel Beatriz en Lanzarote. Fuente: Hoteles Beatrice.

Apoyo de los tenedores de deuda al plan Meru

Como explica Palantir Capital, «Meru, como entidad acreedora con posición mayoritaria en la deuda financiera de Inparsa, impulsó un plan de reestructuración al que se habían comprometido otros acreedores con el objetivo de preservar el valor de la compañía ante los extremos más destructores de valor y empleo -entre otros, la ejecución hipotecaria o la quiebra-. El procedimiento de reestructuración se inició sin una propuesta de reembolso o resolución de reestructuración durante aproximadamente tres meses por parte de Inparsa y sus accionistas».

Blantyre Capital añade que el plan de reestructuración impulsado por Meru «preveía una capitalización parcial de deuda y una inyección de capital de hasta 10 millones de euros y contó con el apoyo de aproximadamente el 90% de los tenedores de deuda financiera de Inparsa».

Sin embargo, «desde el inicio del procedimiento y durante la preparación del plan de reestructuración, los socios de la sociedad discreparon sobre la interpretación de la caducidad resultante del cambio de control. Además, los socios y administradores de la sociedad adoptaron una posición obstructiva, evitando cooperar con el experto en reestructuración designado en el desempeño de sus funciones».

“Además, el plan Enbarsa antes mencionado no preveía la liquidación total de la deuda, sino que implicaba la condonación de una parte importante de la deuda financiera en un período de espera de ocho años”, afirma Plantier.

Además, «para hacer avanzar el plan de Inparsa, aun sabiendo que los tribunales no aceptarían planes alternativos, Inparsa recurrió a métodos de financiación onerosos, generando sobornos multimillonarios a la propia empresa, con el único fin de crear una fantasía al juez. La propia financiación estaba condicionada al rechazo del juez del plan de Meru, imposibilitando el desfinanciamiento y la transferencia de fondos de la empresa en beneficio exclusivo de los accionistas. Meru está revisando estas acciones para reclamar responsabilidades de idoneidad», afirma Palantir.

El fondo de inversión añade: «Durante todo el proceso de aprobación, Enbarsa nunca propuso el reembolso total de la deuda financiera a sus acreedores. Se limitó a prever el reembolso parcial de la deuda garantizada por las hipotecas de sus hoteles y con cálculos que no tenían en cuenta la fecha de vencimiento que se producía».

“Además de la ficción creada, se evidencia la mala fe de los socios, entre otras cosas, al no facilitar información al experto en reestructuraciones y retrasar la presentación de sus cuentas anuales a una fecha posterior a la aprobación del plan”, afirma Palantir.

Tras tramitar el procedimiento, el juzgado dictó sentencia firme en septiembre de 2025 aprobando el plan impulsado por Miró.

«Esta disposición mejora la seguridad de los acreedores en escenarios de insolvencia, ya que todos los grupos de interés de la empresa -incluidos sus acreedores- pueden hacer que la empresa insolvente sea viable», dice Palantir.

Este fondo cree que «la reforma concursal que entró en vigor en 2022 permitió superar situaciones como ésta, en las que los accionistas intentan bloquear soluciones de viabilidad para las empresas incluso cuando actualmente están en situación de insolvencia. Por tanto, la nueva ley facilita a los accionistas anticipar un plan cuando existe la posibilidad de insolvencia, y sólo en caso de que estén inactivos, son los acreedores los que alientan los planes de reestructuración cuando la empresa ya se encuentra en una situación actual o inminente». La insolvencia y asegurar así la continuidad de las empresas, frente a otras soluciones que destruyen valor como la quiebra o la implantación de garantías reales que afectan al negocio.

En el caso de Inparsa, «el juez confirmó que la empresa llevaba dos años en concurso de acreedores. La ley anima a la empresa a volver a la normalidad lo antes posible y no poner en riesgo las relaciones comerciales».

Pese a todo, Palantir lamenta que “a pesar de la firmeza de la sentencia y de su carácter constitutivo, el Fondo de Inversión Guidebridge sigue intentando obstaculizar por todos los medios la aplicación del plan de reestructuración, poniendo así en peligro la viabilidad de la actividad empresarial de la empresa y de sus empleados”.

Palantir Capital, la gestora de inversiones con sede en Londres, explica que a través de los dos hoteles Enbarsa gestionará más de 20 hoteles y 3.000 habitaciones entre España, Italia, Reino Unido y Alemania.