el Cámara Europea Se aprobó una revisión del reglamento Derechos de los pasajeros aéreosEsta reforma está pendiente desde hace más de una década Llega con avances de los consumidores y claros reparos de las aerolíneas en Europa. El acuerdo mantiene compensaciones por retrasos superiores a tres horas y mejora la transparencia en los precios, pero la Asociación Española de Líneas Aéreas (ALA) cree que el texto es poco ambicioso y tiene efectos discutibles.
El punto central para los viajeros aéreos es la continuidad del derecho a compensación cuando un vuelo acumula más de tres horas de retraso. La indemnización seguirá oscilando entre 250 y 600 eurosdependiendo de la distancia del vuelo. Así, el Parlamento Europeo rechaza la directiva inicial de los países de la Unión Europea, que buscaban elevar el límite de retraso a cuatro horas y reducir las cantidades reembolsadas a los afectados.
La revisión mantiene la compensación por retrasos de más de tres horas entre 250 y 600 euros, frente a la propuesta inicial de ampliar el umbral a cuatro horas y reducir la compensación por distancia.
La reforma también introduce nuevas obligaciones de presentación de informes para las aerolíneas. Las aerolíneas deben Explicar a los viajeros sus derechos y cómo ejercerlos cuando se produzcan cancelaciones o retrasos.Esto es dentro de las 96 horas posteriores al final del viaje. Para los profesionales del turismo este punto no es secundario: una comunicación más clara puede reducir la incertidumbre en la gestión de incidencias y favorecer una relación menos ambigua entre operador, intermediario y cliente.
La reforma busca garantizar que no haya ningún retroceso en los derechos de los pasajeros aéreos. fuente:
Uno de los cambios más sensibles afecta a los bolsos. Las empresas tendrán que Incluye el coste de tu maleta de cabina en el precio base que aparece en los buscadores Desde el principio para que los precios sean comparables. El consumidor podrá acceder posteriormente a un importe inferior si decide viajar sin ese paquete, pero la primera referencia de precio deberá incluir ese servicio para evitar comparaciones engañosas.
El texto prohíbe cobrar asiento a menores de 14 años con un adulto, y oponerse al vuelo de vuelta por no utilizar billete de ida y vuelta en billetes de ida y vuelta adquiridos conjuntamente.
El texto aprobado por el Parlamento Europeo incluye otras garantías prácticas para los viajeros aéreos, que también afectan a las ventas indirectas en el sector turístico. Aerolíneas No podrán cobrar tarifa de asiento a menores de 14 años que viajen con un adulto compañero. Tampoco podrán negar el embarque en el vuelo de regreso simplemente porque el viajero no abordó el de ida, práctica que ha generado roces.
Evitar retroceso de derechos
Desde el Parlamento Europeo, Vicente Marza, miembro del equipo negociador, defendió esto La reforma evita los contratiempos que reclaman el Consejo y algunas aerolíneas Durante las negociaciones en esta etapa. Según explicó, las posiciones iniciales tenían como objetivo descartar casos de responsabilidad empresarial como huelgas internas o accidentes de mantenimiento de aeronaves. Para Marza, mantener estas obligaciones era clave para que los derechos no retrocedieran.
La ALA apunta a una mayor mediación de reclamaciones y riesgos tarifarios, rutas menos rentables y conectividad del sistema aéreo, según la patronal.
El Consejo, a través del ministro chipriota de Transportes, Alexis Vafidis, defendió este acuerdo Proporciona seguridad y protección a millones de pasajeros europeosAsí como un equilibrio justo para las aerolíneas. Esta lectura institucional contradice y confirma la reacción de ALA, que representa el 85% del tráfico aéreo en España La propuesta no corrige los problemas existentes en el mercado y puede añadir cargas regulatorias. adicional.
La Asociación de Empresarios de Líneas Aéreas centra sus críticas en el equipaje de mano, las quejas y el posible impacto económico en las operaciones comerciales. Alaa advierte contra esto Incorporar bolsas con ruedas al precio base por defecto puede generar costes adicionales innecesarios. Y distorsionando la elección del consumidor. También teme que los corredores de reclamaciones especializados ganen peso y que una mayor complejidad regulatoria acabe afectando a los precios de los billetes y la conectividad.
