• 1 de octubre de 2026 03:16

Manifestación multitudinaria en Palma contra la saturación turística y la crisis inmobiliaria

Jul 27, 2026

El malestar social por los efectos de la masificación turística y la crisis de acceso al mercado inmobiliario ha vuelto a trasladarse con fuerza al centro urbano de la ciudad tamizar a. Decenas de miles de manifestaciones -25.000 participantes según la delegación del gobierno y la policía nacional, y hasta 70.000 según los grupos organizadores- recorrieron las principales calles de la capital de las Islas Baleares bajo el lema «Mallorca al máximo». La protesta organizada por la plataforma’Turismo en Minnis, más vidaContó con el apoyo oficial de 145 entidades del tejido gremial, ambiental, gremial y vecinal de la isla.

La movilización comenzó pasadas las 19.00 horas. En Plaza España discurrió por las Avenidas, la plaza del Top, la Rambla y el Passeig del Born, para finalizar en el Ces Volt, donde se leyó un comunicado pidiendo a los líderes políticos que tuvieran en cuenta sus demandas en el último verano antes del ciclo electoral de 2027.

Los oradores lo subrayaron al leer el comunicado. Mallorca atraviesa una crisis inmobiliaria “sin precedentes”.impulsado por la reconversión de suelo residencial hacia el mercado turístico. Según datos facilitados por la plataforma, más de 105.000 viviendas en la isla se están comercializando actualmente para uso vacacional -sumando la oferta legal y los intercambios no regulados-, lo que a su juicio está encareciendo el coste de la vida y desplazando a residentes y trabajadores de sectores clave.

Miles de personas han salido a las calles en Mallorca para protestar por la saturación turística y la escasez de vivienda

Fuente: @menysturisme.

Los organizadores subrayan que «el turismo invadió nuestras costas, luego nuestros pueblos y ciudades, y ahora está ocupando nuestros hogares. En una crisis inmobiliaria sin precedentes, más de 105.000 viviendas en Mallorca están siendo utilizadas con fines turísticos, legal o ilegalmente. Como señalamos el año pasado, la imposibilidad de vivir dignamente nos está expulsando de nuestra isla, y cada vez más nos vemos obligados a marcharnos».

El comunicado envió un claro mensaje de presión política al gobierno de las Illes Balears, al Consell de Mallorca, a los ayuntamientos y al gobierno central. Los organizadores subrayaron que estamos en el último verano antes del ciclo electoral de 2027 y advirtieron que no tomar medidas estructurales inmediatas tendrá graves consecuencias para la habitabilidad de la zona.

Los organizadores expresaron su exigencia de dejar de ignorar las demandas sociales y establecer límites claros que pongan en primer lugar las necesidades de los ciudadanos.

A pesar de las herramientas de diálogo social y las iniciativas de contención propuestas por el ejecutivo regional, las autoridades creen que la respuesta institucional es insuficiente ante la creciente afluencia de visitantes. También cuestionaron la promoción de importantes monumentos o eventos de recaudación de fondos en temporada alta –como la promoción vinculada al eclipse solar del 12 de agosto– alegando que aumentan la presión sobre la infraestructura y los recursos hídricos en momentos en que la huella climática es mayor.

Los organizadores de la protesta subrayaron que sólo aceptarían «una disminución del turismo como solución», porque en Mallorca «no hay lugar para más coches, no hay lugar para más hoteles, no hay lugar para más alquileres turísticos, no hay lugar para más café o comida rápida o puestos de tarta de queso, y no hay lugar para más turistas».

Por el contrario, la marcha incluyó quejas públicas sobre lo que vieron como un aumento de la presión policial sobre la actividad antiturística, en referencia a las recientes detenciones de activistas acusados ​​de protestar contra agencias inmobiliarias.

Resumen de principales demandas

Las 145 organizaciones que firmaron la declaración exponen sus solicitudes en las siguientes áreas prioritarias de acción:

  • Disminución mensurable del turismo: Una reducción planificada e inmediata del flujo anual de visitantes y un límite real a la capacidad de acogida de la isla.
  • Intervención en el mercado inmobiliario: Medidas para rehabilitar más de 105.000 viviendas vacacionales para uso residencial de los residentes locales.
  • Cancelación de oferta y servicios complementarios: Detener la proliferación de licencias para nuevas plazas de hotel y alquiler de coches (Alquilar un coche) y la expansión de grandes cadenas de restauración o franquicias de comida rápida.
  • Detener y promover grandes infraestructuras: Detener las políticas de promoción turística en la temporada alta y detener las expansiones de la infraestructura de transporte (como aeropuertos y puertos de cruceros).
  • Protección ambiental y territorial: Priorizar los recursos naturales y la biodiversidad sobre el consumo del sector turístico, exigiendo soberanía sobre los alimentos, el agua y la energía.
  • Mejorar las condiciones laborales y sociales: Garantizar servicios públicos de calidad (salud, transporte, educación), salarios dignos y proteger nuestro tejido cultural y lingüístico de la sobrepoblación.

Más protestas

La plataforma anunció que el calendario de movilizaciones no acabará con esta manifestación en Palma. La próxima cita ya está agendada 8 de agosto en Sóllerun municipio situado en la Serra de Tramuntana se enfrenta a importantes problemas representados por el colapso de carreteras y la congestión estival en su corazón y puerto.