• 22 de agosto de 2026 06:11

Las sanciones de EE.UU. a GAESA amenazan con ahogar (más) el turismo en Cuba

Jun 2, 2026

Cuba Perdió el 55,8% de sus visitantes internacionales en los primeros cuatro meses de 2026, incluida gran parte de la temporada alta de turismo. Entre enero y abril, la isla recibió sólo 328.608 viajeros extranjeros, cifra que lo confirma Deterioro de uno de los sectores estratégicos Para tu economía. Pero la crisis que atraviesa el destino va mucho más allá del colapso de la demanda. La situación puede empeorar a partir del próximo 5 de junio, cuando expire el plazo otorgado por Estados Unidos a empresas extranjeras para liquidar operaciones que involucren al bloque militar. jaysa.

Sanciones impuestas por el gobierno del Dr. Donald Trump Llegan a un momento especialmente sensible para Cuba, no solo porque el país está lejos del pico turístico que alcanzó en 2018 y 2019, sino también por graves problemas de suministro, escasez de combustible, deterioro de la infraestructura, caída de las conexiones aéreas internacionales y una creciente pérdida de competitividad frente a otros destinos caribeños.

GAESA y su vinculación con el turismo

GAESA es un grupo industrial y comercial cuyos activos equivalen al 40% del PIB cubano. Según un estudio del economista Pavel Vidal, citado por EFE, el grupo «gestiona los principales flujos de divisas del país», lo que lo convierte en el actor económico más influyente en Cuba.

El grupo tiene una fuerte presencia en el ámbito turístico porque posee gran parte de hoteles (Grupo Gaviota), así como agencias de viajes, servicios de transporte de pasajeros, restaurantes, puertos deportivos, etc. Además, tiene intereses en transporte aéreo (Aerogaviota), transporte terrestre (Transgaviota), construcción (Almest), organización de eventos (Palco), sector financiero (Fincimex, Rafin, Banco Financiero Internacional) y logística (Almacenes Universales, Transpak).

Impacto en las empresas turísticas

El ultimátum final puede tener fecha del 5 de junio Influencia relevante para las empresas españolas Con inversiones en la isla. Actualmente, siete cadenas españolas operan más de 25.000 habitaciones en destinos clave de Cuba, siendo una parte importante de los activos propiedad del Grupo Gaviota, propietario de más de 110 hoteles en la Península de Guanahacabibes, Varadero, la cayería norte de Villa Clara, Ciego de Ávila, Camagüey, Holguín, La Habana, Santiago de Cuba y Baracoa.

El hecho de que la rama turística de GAESA controle unas 50.000 habitaciones convierte a todas las cadenas con contratos de gestión en socios directos del conglomerado sancionado.

Este fin de semana, el grupo canadiense Resorts Diamante AzulLa compañía, que opera 62 hoteles y más de 12.900 habitaciones, anunció su retirada inmediata de Cuba, citando restricciones operativas en curso que afectan al destino. Las cadenas españolas aún no han anunciado públicamente sus intenciones, pero podrían seguir el mismo camino.

En febrero, Gabriel Escarrerdirector ejecutivo y presidente Hoteles Meliá InternacionalDestacó que a pesar de tener que ajustar sus operaciones y reducir su disponibilidad, «no tenemos intención de retirarnos de Cuba. Nos sentimos muy cómodos con la estructura operativa que tenemos en el país y nuestra posición de liderazgo allí». Sin embargo, en ese momento, Donald Trump aún no había firmado la Orden Ejecutiva 14404.

Más información

Cuba entra en una fase crítica (¿y arrastra a las empresas españolas hacia abajo?)

Fuente: Imagen elaborada por AI/Hosteltur.

Aunque no todas las cadenas hoteleras españolas están vinculadas a GAESA -porque Cubanacán y Gran Caribe también poseen hoteles- el problema no desaparece porque quedó fuera del radar de las sanciones de Trump.

Según explicaron a HOSTELTUR fuentes conocedoras de las operaciones en Cuba, persisten otros riesgos y las empresas hoteleras deben evaluar si pueden mantener relaciones bancarias internacionales, cobrar pagos, pagar a proveedores, repatriar fondos, realizar operaciones financieras, transportar mercancías y asegurar suministros.

Sobre este último punto, el hecho de que a mediados de mayo las dos grandes navieras internacionales que operan con Cuba, la alemana Hapag-Lloyd y los franceses CMA CGM, Han dejado de aceptar nuevos pedidos (y también han congelado nuevos envíos) a la espera de analizar las consecuencias de la orden ejecutiva estadounidense.

La isla depende casi exclusivamente de las importaciones marítimas para recibir alimentos, combustible y bienes, por lo que limitar el movimiento de contenedores afecta los suministros cubanos.

El sector turístico necesita alimentos, bebidas, productos de limpieza, combustible, equipos y toda una serie de insumos que no se producen en Cuba. Si la logística marítima pierde liquidez, la capacidad operativa y de prestación de servicios de los hoteles se verá afectada, y esto también afecta a las decisiones estratégicas de las empresas.

contacto, al menos

Otro factor que juega en contra de la actividad turística es la mala conectividad aérea. En febrero pasado, el gobierno cubano advirtió a las aerolíneas internacionales que el país se estaba quedando sin combustible para aviones debido al bloqueo petrolero impuesto por Estados Unidos, se informó. Hostaltor. La situación tuvo efectos inmediatos: algunas empresas se vieron obligadas a programar paradas técnicas para repostar combustible, mientras que otras redujeron frecuencias o cancelaron temporalmente sus operaciones.

El 13 de abril, ibérica La compañía anunció la suspensión de su ruta entre Madrid y La Habana entre el 1 de junio y el 24 de octubre, con planes de retomarla en noviembre “siempre que las condiciones lo permitan”. Un mes después, el 12 de mayo, aviación cubana El vuelo semanal Madrid-Santiago de Cuba-La Habana-Santiago de Cuba-Madrid, operado por la aerolínea, ha sido cancelado. además de ultra. Respectivamente, mundo2fly Suspendió todos los vuelos con Cuba, sin fijar una fecha clara para el restablecimiento de las operaciones con el país caribeño.

Aire EuropaPor otro lado, mantiene sus conexiones con la isla, con tres viajes de ida y vuelta y tres viajes de ida y vuelta por semana, aunque técnicamente hace parada en Santo Domingo para repostar en el viaje de vuelta.

Más noticias

Un destino con un problema de reputación

La escasez de combustible para la aviación, una crisis energética que provoca cortes de electricidad que duran casi todo el día, las sanciones estadounidenses y una débil economía interna han convertido a Cuba en un destino cada vez más difícil de vender a agencias y touroperadores, y la situación puede empeorar si se confirma la salida de cadenas hoteleras que han jugado un papel crucial en la definición del posicionamiento internacional del país y en el mantenimiento de la calidad de su oferta turística.

Pero el deterioro viene por detrás. La isla ha perdido competitividad y prueba de ello es que el flujo de visitantes internacionales el año pasado estuvo en sus niveles históricos más bajos de las últimas dos décadas, excepto durante la pandemia.