• 2 de septiembre de 2026 16:57

Energía, regulación y experiencia del cliente

Mar 13, 2026

La energía se ha consolidado como uno de los grandes focos estratégicos del sector hotelero, no sólo por su peso en la cuenta de resultados, sino también por su impacto en el medio ambiente, en la operativa diaria y en la definición de destinos. Gabriel EscarrerPresidente y Consejero Delegado de Meliá International Hotels, y Abel Matutespresidente de Palladium Hotel Group, coinciden en situar el factor energético entre las prioridades empresariales, especialmente en un contexto internacional caracterizado por las fluctuaciones geopolíticas y la presión sobre los precios. Sin embargo, advierten que en esta discusión no se deben pasar por alto dos elementos clave: la regulación y la experiencia del cliente, ya que ignorarlos podría terminar impactando la competitividad de las empresas.

durante Cumbre de la Energía de MallorcaAmbos destacaron las inversiones en energías renovables y eficiencia energética, y afirmaron que éstas y otras medidas sostenibles no deben analizarse sólo desde el punto de vista ambiental, ya que la viabilidad económica es un requisito previo. Como dice Escarrer, “La sostenibilidad comienza con el resultado final. “Si no hay beneficios es difícil mantener el compromiso”.

Las iniciativas energéticas que respondían hace unos años en Meliá International Hotels y en Palladium Hotel Group más a convicciones corporativas que a criterios financieros, hoy ya están dando claros retornos. Sin embargo, Escarer insiste en que “las empresas deben ser rentables, y una vez que lo consigan, deben tener la sostenibilidad entre sus valores”.

La energía, palanca de competitividad

Las inversiones en energía se han convertido en una prioridad para las grandes cadenas hoteleras, ya que la energía es un componente “muy grande” dentro de estas empresas.

Gran parte del esfuerzo se centra en sistemas de eficiencia energética, paneles solares y almacenamiento en baterías, explicó Matutes. Durante la mesa, explicó, «en todos los lugares expuestos a la luz solar nos esforzamos en instalar células y baterías fotovoltaicas. Primero porque creemos en ellas, y segundo, porque tienen retorno», «Energía, flexibilidad y ventaja competitiva: la visión de los grandes grupos hoteleros hacia el año 2030».

En el Caribe, por ejemplo, el grupo trabaja en proyectos que combinan cogeneración, energía solar y almacenamiento de energía, una estrategia gracias a la cual “se obtienen menores costos de energía, menores emisiones y dependes menos de que si ocurre un desastre natural y se corta la luz, puedes seguir operando”.

En el caso de Meliá, Escarrer así lo señala El grupo invierte unos 5 millones de euros al año En eficiencia energética. Una parte cada vez mayor de estas inversiones está ligada a la digitalización y la inteligencia artificial, donde la tecnología permite, por ejemplo, optimizar la climatización de las habitaciones en función de las previsiones de ocupación.

¿Organización o experiencia del cliente? El difícil equilibrio que preocupa a Escarer y Matutes

De izquierda a derecha: Paola Serra (Grupo Serra), Gabriel Escarrer (Meliá Hotels International) y Abel Matutes (Palladium Hotel Group) durante la I Mallorca Energy Summit. Fuente: Hosteltor.

Capacidad para soportar destinos débiles.

El panel también abordó los desafíos energéticos en regiones como el Caribe, donde el suministro de electricidad puede ser inestable y los eventos climáticos extremos se vuelven más frecuentes.

A la hora de descender hacia el destino pesa la variable potencia, aunque no es la única, explicó Matutes. “Hay lugares donde la energía es casi un bien de lujo”, subrayó, destacando que la legislación de cada país determina hasta qué punto se pueden desplegar soluciones de cogeneración, trigeneración o autoconsumo.

Por su parte, Escarer explicó que en los hoteles de estas zonas “nos preparamos por si aparece algún fenómeno para que podamos aguantar al menos una semana de autoconsumo”, extendiendo esta lógica también al agua y a los suministros básicos. Tras un gran apagón en 2025, esta misma lógica se refuerza en España, al entender que la energía es un recurso estratégico que proporciona seguridad y garantiza la continuidad del negocio ante cualquier imprevisto.

Organización bajo crítica

cabezas Hoteles Meliá Internacional y Grupo Hotelero Palladium Se beneficiaron de Cumbre de la Energía de Mallorca Expresar críticas explícitas al marco regulatorio europeo en materia medioambiental.

Gabriel Escarrer Advirtió del peligro de tomar medidas que puedan perjudicar la competitividad del sector. “Europa no salvará al mundo de la contaminación”, afirmó, defendiendo que la agenda climática debe estar alineada con el desarrollo económico.

En esa línea, Abel Matutes «En Europa, hemos derribado a las empresas y al sector productivo a través de demasiada regulación. Muchas medidas han reducido nuestra competitividad», añadió.

Los dos enfatizaron que proteger el medio ambiente es esencial, pero cuestionaron los abusos regulatorios cuando se traducen en restricciones que no tienen en cuenta las realidades comerciales o la demanda del mercado.

Cuando la norma va en contra del cliente

“Si apostáramos por un turismo de calidad, no le diría a un cliente americano que la temperatura de su habitación no puede ser inferior a 23 grados”, afirmó Gabriel Escarrer, poniendo un ejemplo de cómo ciertos lemas vinculados a la Agenda 2030 pueden definir el nivel de servicio en un establecimiento.

“Tenemos la obligación de concienciar, pero si un cliente quiere que le cambiemos las sábanas todos los días, lo haré”, admitió. Además, dejó claro que no aceptaría trasladar al huésped el coste de las infraestructuras públicas no planificadas.

«Estamos haciendo inversiones para ahorrar energía y no les pondré límites a mis clientes. No les diré que la piscina no se llena ni que dejaré de regar los jardines porque hay un político de turno que no hizo una planificación adecuada», afirmó.

“Una cosa es concienciar y otra imponerla”, comentó el director general de Meliá, añadiendo que “no se puede imponer una agenda que entre en conflicto con el desarrollo económico y el compromiso con un turismo de calidad”.

En la misma línea se expresó Abel Matutes, quien señaló que “es una locura crear una legislación que entre en conflicto con los clientes”. Además, señaló que España compite con muchos otros destinos, y que si el objetivo es atraer visitantes con mayor poder adquisitivo, es fundamental ofrecer exactamente el producto y el nivel de comodidad que el cliente requiere.