La Inteligencia Artificial empieza a abrirse camino en las agencias de viajes no como una amenaza a la contratación, sino como una herramienta para redefinir las operaciones, mejorar la conversión empresarial y ampliar las capacidades de los equipos. Ese fue el mensaje central que transmitió el experto en marketing digital e inteligencia artificial. Juan Merodio Durante su discurso en la 28ª conferencia anual de Grupo de viajes Avasaque se celebró en PortAventura World.
Lejos de plantear las preocupaciones habituales sobre el impacto de esta tecnología en los negocios, Merodio dijo que el peligro real no está en la IA, sino en su exclusión de la adopción. «La persona que debería preocuparse es la que no utiliza inteligencia artificial», dijo a los profesionales de la industria.
La Inteligencia Artificial como extensión de la agencia de viajes
Su planteamiento se aleja de la idea de sustitución del agente de viajes y se acerca a la consolidación operativa. En su opinión, la IA permite analizar grandes cantidades de información, descubrir patrones, organizar conocimientos dispersos y realizar tareas repetitivas más rápidamente. “Lo que realmente veo el valor de hoy es que él es una extensión de nosotros.Explicó.
Merodio también cuestionó una de las retóricas más repetidas en torno a esta tecnología: que su uso se traduce automáticamente en más tiempo libre. Como señaló, el aumento de la productividad no siempre significa una reducción real de la carga de trabajo.
“Se dice que la IA nos hace más productivos y que nos ahorrará tiempo, pero la realidad es que no siempre se traduce en más tiempo libre”, aunque admite que puede aumentar la capacidad operativa de los equipos.
Durante la sesión, el experto también abordó el uso de la inteligencia artificial en marketing y captación de clientes. Destacó que en esta etapa muchas empresas están centrando sus esfuerzos en atraer más tráfico, mientras que la prioridad, en su opinión, debería ser la optimización de la conversión. En esta etapa, céntrese en las páginas web de productos turísticos, donde pequeños cambios visuales y estructurales pueden cambiar el comportamiento del usuario.
Entre los ejemplos aportados, señaló que las fotos de personas disfrutando del viaje suelen ser mejores que las impersonales del destino, porque favorecen la proyección emocional del cliente. En su opinión, la inteligencia artificial podría resultar especialmente útil Analiza estos elementos, detecta fricciones en la experiencia del usuario y sugiere ajustes En botones, texto, jerarquías visuales o diseño de página para aumentar el pedido o la tasa de reserva.
Juan Merodio, experto en marketing e inteligencia artificial durante la 28ª conferencia anual de Avasa. Fuente: Hosteltor.
Diferenciarse para llamar la atención.
La diferenciación fue uno de los conceptos recurrentes en la exposición. En un entorno digital saturado, señaló que muchas marcas terminan pareciéndose y pierden su capacidad de llamar la atención. Ante esta situación, Animándonos a utilizar la IA no solo para producir más contenido, sino también para «preguntarle cómo ser diferente».De modo que ayude a identificar elementos diferenciales frente a la competencia y potenciar la propuesta de valor.
También trasladó este enfoque a las redes sociales, donde consideró que el principal desafío no era solo crear contenido de alta calidad, sino conseguir el algoritmo para distribuirlo. “La clave es hacer que el algoritmo te enamore”, dijo.
En plataformas como Instagram o TikTok los primeros segundos del vídeo son cruciales para dejar de hacer scroll y llamar la atención, y destacó que “No es lo que dices, sino cómo lo dices.En este sentido, insistió en que la IA podría usarse para crear y mejorar textos, e incluso para probar técnicas narrativas o adaptar mensajes.
La automatización y la «mente digital»
La automatización de tareas fue otro de los puntos centrales de su intervención. Merodio explicó que existen herramientas de inteligencia artificial que permiten crear flujos automatizados que son capaces de leer los correos electrónicos entrantes, clasificarlos, preparar respuestas iniciales o conectar diferentes aplicaciones comerciales sin necesidad de conocimientos técnicos avanzados. Según él, no se trata de hacer grandes inversiones, sino de empezar a identificar pequeñas tareas repetitivas que puedan delegarse en sistemas automatizados.
En este sentido, sugiero un ejercicio para cualquier agencia: reservar un día para anotar todas las tareas que se realizan de forma habitual y analizar qué tareas tienen partes automatizables, porque ese puede ser el punto de partida más sencillo para empezar a aplicar IA con impacto real en las operaciones diarias.
Otro concepto que desarrolló es el concepto «mente digital» Del trabajo. La idea es integrar datos acumulados, conversaciones con clientes, ofertas comerciales, patrones comerciales y conversaciones, para que la IA pueda consultar y correlacionar esta información histórica y ayudar en la toma de decisiones. Para una agencia de viajes, esto puede traducirse en una mejor lectura del comportamiento de sus clientes, una respuesta comercial más precisa o una mayor capacidad para reutilizar el conocimiento interno que hoy en día sigue disperso.
Merodio concluyó su intervención en la conferencia de Avasa con un mensaje dirigido a la adopción práctica de estas herramientas, advirtiendo que el principal riesgo no está en la tecnología en sí, sino en la falta de acción por parte de las empresas. «El conocimiento sin trabajo es inútil.«.
