Canarias y Islas Baleares Supusieron más de 8.100 millones de euros en transacciones hoteleras entre 2019 y 2025, de los cuales 7.000 millones corresponden a los últimos cinco años. Con estas cifras, ambos archipiélagos se consolidan como los principales polos de inversión en vacaciones en España. Según el informe “Destino Islas” elaborado por la consultora MineroEstos datos apuntan a un “nuevo ciclo inversor” caracterizado por la redundancia de capital, la búsqueda de activos de alta calidad y la reorganización de la fábrica de alojamiento.
Sólo en 2025, año en el que la inversión hotelera en España alcanzó su mejor registro, superando los 4.275 millones de euros, Canarias y Baleares han invertido más de 1.500 millones de euros35% del total de transacciones en el país. El buen comportamiento de la actividad turística ayuda a explicar este dinamismo: en conjunto recibieron 31,4 millones de turistas internacionales, lo que representa el 32% del total de España, el 9% del sur de Europa y el 2% del turismo mundial.
el año pasado, Canarias centra 1.039 millones de euros en inversión hotelerael 24% del volumen total de transacciones en España, con un incremento interanual del 56%. En total, el archipiélago quedó cerrado. 17 operaciones hoteleras El precio medio de las habitaciones alcanzó los 205.000 euros, superior a los 140.000 euros registrados en 2024. Además, fue escenario de la mayor operación de 2025: la adquisición del resort Mare Nostrum, en Tenerife, por Spring Hoteles, por 430 millones de euros.
Por su parte, llegó a Baleares 464 millones de eurosSe trata de su nivel récord más bajo desde 2020 (320 millones de euros), aunque los precios de una habitación alcanzaron sus niveles históricos más altos, alcanzando los 242 mil euros. Según el informe, la caída en el volumen de transacciones responde a Poca presencia de operaciones de billeteraLo que representa apenas un 6% del total, frente a la mayor parte del peso de los activos individuales.
Pese a ello, se realizaron 18 transacciones en las islas. Entre los más destacados de estos acuerdos se encuentra la adquisición por parte del operador del Jumeirah Mallorca Hotel, controlado por Dubai Holding Company. Dos operaciones lideradas por joint ventures de Meliá Hotels International; Y la compra del Hotel Es Molí a Ilanga Capital, con una estrategia de reposicionamiento hacia el ultralujo.
«Este perfil de operaciones se ha traducido en niveles de precios por habitación históricamente altos, consolidando la posición privilegiada del mercado de las Islas Baleares», dice el estudio.
Contener la oferta se ha convertido en un elemento clave para los inversores. En Canarias, el sector hotelero registró un ajuste moderado en 2025, con un descenso de plazas del 1,2% respecto al año anterior, posiblemente relacionado con cierres puntuales por importantes reformas. En Baleares la capacidad alcanzó su máximo, con 1.378 establecimientos y 381.103 plazas, aunque el crecimiento anual fue de sólo el 0,6%, el más bajo de los últimos cinco años.
El marco regulatorio refuerza esta tendencia. En Canarias, la nueva normativa sobre alojamiento vacacional limita su expansión al someterlos a estándares urbanísticos municipales y de capacidad de carga, “reduciendo significativamente su potencial de crecimiento futuro y las presiones competitivas sobre el alojamiento hotelero regulado”. En Baleares, el modelo de crecimiento turístico cero mantiene un tope global de plazas, aunque el decreto aprobado en 2025 introduce mecanismos de reasignación que permiten mejorar y renovar la terminal existente sin aumentar la capacidad global. Este contexto favorece la rotación y el reposicionamiento de activos frente al crecimiento del volumen.
Para Colliers, la oferta limitada actúa como un soporte estructural para estabilizar la ocupación, las tarifas y el valor de los activos hoteleros. Por este motivo, la inversión se dirige cada vez más a hoteles consolidados, bien ubicados y con potencial para mejorar o reorganizar sus operaciones.
Un paraíso para la demanda y la inversión
De cara al corto y medio plazo, ambos archipiélagos parten de una posición de “clara fortaleza”. Canarias Proporciona menos estacionalidad, disponibilidad durante todo el año y espacio para continuar reposicionando activos. Islas BalearesPor otro lado, ofrece un mercado más estacional, pero con una mayor ubicación premium, tarifas elevadas por habitación y una fuerte presencia de marcas y operadores premium.
Aunque las transacciones hoteleras se han ralentizado debido al capital «prudente» debido a la guerra, los efectos son mixtos. La inestabilidad en Oriente Medio y el Mediterráneo oriental está provocando un realineamiento de los flujos turísticos hacia destinos más soleados y de playa considerados seguros y uniformes en el sur de Europa.
En este contexto, Canarias y Baleares están aprovechando su notoriedad internacional, su experiencia en la gestión del turismo vacacional y la calidad de su oferta, y “se posicionan como destinos refugio tanto para la demanda turística como para la inversión”, reflexiona Colliers.
Las perspectivas de inversión son «favorables» y la conclusión de la asesora es que en un entorno más exigente y competitivo, «ambos destinos tienen las bases para seguir impulsando el crecimiento en valor y consolidarse como objetivos prioritarios de capital hotelero a largo plazo».
