Sesión plenaria para Parlamento de Canarias Aprobado este miércoles La ley que regulará las viviendas vacacionales en las islasuna norma que busca frenar la expansión descontrolada de este tipo de viviendas, evitar la gentrificación y garantizar el acceso de los residentes a la vivienda. La ley salió adelante sin el apoyo del PSOE, Nueva Canarias (NC) y Vox, que criticaron su orientación y falta de diálogo.
El texto legal señala que el uso turístico de la vivienda no es residencial, sino una actividad económica, por lo que sólo se podrá licenciar si el planeamiento urbanístico municipal lo permite. Los ayuntamientos serán responsables Determinar las zonas en las que se pueden implementar estas viviendas, en base a criterios de sostenibilidad, equilibrio regional y capacidad de carga.
él El 80% del suelo residencial deberá destinarse a vivienda habitual.Este porcentaje se eleva al 90% en zonas turísticas o con alta presión inmobiliaria. En las llamadas “islas verdes” (La Palma, La Gomera y El Hierro), los ayuntamientos podrán flexibilizar esta norma para estimular el desarrollo local.
La ley prohíbe el uso turístico en hábitats protegidos, terrenos rurales o espacios naturales protegidos, salvo justificación medioambiental. También impone una edad mínima para impedir que se construyan nuevas viviendas directamente con fines turísticos. En los llamados mercados tensionados, donde los precios han aumentado significativamente, se suspenderá la concesión de nuevas licencias.
Hasta el momento el Gobierno de Canarias no ha declarado ninguna zona conflictiva, aunque varios ayuntamientos lo han solicitado, como el de Las Palmas de Gran Canaria.
Los propietarios existentes de viviendas vacacionales ya registradas no pierden su licencia, pero las nuevas solicitudes dependerán de la planificación municipal y no se podrán registrar nuevas viviendas turísticas si el municipio no lo permite.
La nueva ley regulará las viviendas vacacionales en Canarias. Fuente: Ashotel.
Reacciones del gobierno y la oposición
Ministro de Turismo, Jessica de León (PP), admitió que el tratamiento de esta ley es «muy complejo» y «difícil de entender, explicar y gestionar el plazo de modificación», pero defendió que el texto busca proteger el interés público del crecimiento descontrolado. Los partidos que apoyan al ejecutivo -Coalición Canaria, Partido Popular, Agrupación Herreña Independiente y Agrupación Socialista Gomera- sostienen que la ley fija límites razonables para evitar que el turismo residencial desplace a los residentes y encarezca la vivienda.
Por otro lado, la oposición lamentó la total falta de consenso. él PSOE y Carolina del Norte Informaron que ninguna de sus enmiendas fue aceptada. El socialista Gustavo Santana criticó que no se suspendieran las licencias durante la tramitación, que, según sus datos, permitió añadir 32.000 nuevas viviendas vacacionales en 20 meses. También criticó que no se limite el número de propiedades turísticas por persona, lo que, en su opinión, favorece a los grandes propietarios.
Esther González Carolina del Norte acusó al gobierno de emitir legislación para beneficiar a la “gente común”, a expensas de los pequeños propietarios que alquilan sus casas principales para llegar a fin de mes. Según ella, la ley “da las llaves del futuro de Canarias a cuatro empresarios”. Por su parte, el partido «Vox» exigió que el texto sea retirado por completo, porque considera que «no soluciona nada y empeora todo», al castigar a los pequeños propietarios y ignorar las okupaciones.
La polémica divide a Canarias
el Asociación Canaria de Alquiler Vacacional (Askav) fue particularmente crítico. Se informa que la ley expulsará a miles de propietarios del mercado y provocará la “práctica eliminación” del sector. Por otro lado, el Gobierno regional asegura que el texto no prohíbe, sino que ordena, y deja margen de decisión a los ayuntamientos.
Por su parte, Jorge MarichalEl presidente de la Asociación de Hoteles y No Hoteles de Tenerife, La Palma, La Gomera y El Hierro (Achotel) defendió esta norma señalando que “el reglamento no prohíbe, sino que ordena y fija límites para que vivir en Canarias no sea un privilegio reservado a quienes utilizan el alojamiento para especular”.
Comenta: “Mientras algunos afirman que la nueva ley destruirá a miles de familias, egoístamente olvidan a muchos que ni siquiera pueden alquilar un techo para vivir, porque los precios superan los ingresos familiares”.
Los hoteleros creen que el grupo de casas de vacaciones «evoca una retórica lacrimógena», refiriéndose a las «familias afectadas», sin mencionar a las familias desplazadas y expulsadas de sus barrios por un modelo que prioriza el beneficio sobre el lujo.
«La nueva ley no acabará con las viviendas vacacionales; En todo caso, terminará en abusos, especulación e impunidad. Disfrazado de emprendimiento. Porque si seguimos confundiendo negocios con derecho llegará el día en que Canarias sólo podrá disfrutar de sus tierras como turistas.
