La subida de la tasa turística de Cataluña fue aprobada el miércoles 25 de febrero por el Parlamento. Está previsto que entre en vigor el 1 de abril. A partir de esa fecha, el impuesto se duplicará en la mayoría de los casos en Barcelona, mientras que en el resto de Cataluña el incremento inicial será del 50%, con la expectativa de alcanzar el doble del valor actual en 2027. La aprobación del proyecto de ley recibió votos a favor del PSC, ERC y las comunas. Jordi Clos, responsable del Gremi d’Hotels en Barcelona, afirmó que «hay una gran preocupación en el sector» por el potencial impacto que provocará tanto el aumento de la tasa turística como de los recargos municipales en la capital catalana.
Además del incremento de la tasa turística que impone el Estado General, el texto también permite al Ayuntamiento de Barcelona aumentar el recargo municipal de 4 a 8 euros y abre la vía a que otros municipios apliquen su propio recargo hasta un máximo de 4 euros.
Con este incremento se espera que la cantidad recaudada anualmente pase de 100 a 200 millones de euros.
Además, el texto estipula que el 25% del impuesto turístico se destinará a políticas de vivienda mientras que el 75% restante se destinará al Fondo de Promoción Turística, para proteger y mejorar los recursos turísticos, facilitar el turismo a los grupos con más dificultades o incentivar la supresión de la temporada.
Incrementos de impuestos turísticos por categoría
Con este incremento, la parte de la tasa turística que recauda el Estado General pasará de 3,5 a 7 euros por noche para los turistas alojados en hoteles de cinco estrellas en Barcelona; De 1,7 a 3,4 euros la noche en hoteles de cuatro estrellas; De 2,25 a 4,5 euros por noche en alojamiento de uso turístico y de 1 a 2 euros por noche en cualquier otro establecimiento.
Además, se espera que la tasa municipal de Barcelona aumente 1 euro al año hasta 2029, cuando alcanzará un máximo de 8 euros. De esta forma, un turista alojado en un hotel de cinco estrellas de la capital catalana puede pagar 15 euros por noche en concepto de tasa turística.
En el resto de Cataluña, donde la subida de precios fue motivo de discrepancias entre ERC y los ayuntamientos, se acordó una fórmula gradual: del 1 de abril de 2026 al 31 de marzo de 2027 el incremento será del 50%, de 3 a 4,5 euros por noche en hoteles de cinco estrellas, y a partir del 1 de abril de 2027 aumentará hasta los 6 euros, lo que corresponde a un aumento del 100%.
Los albergues de Barcelona no verán incrementado el precio impuesto por la Generalitat (que se mantendrá en 1 euro por noche), mientras que en este tipo de alojamientos del resto de Cataluña el incremento será de 40 céntimos, hasta 1 euro por noche.
El nuevo recargo municipal para municipios distintos de Barcelona será flexible y los ayuntamientos podrán cobrar importes diferentes en función del código postal (para diferenciar entre la zona costera y la zona del centro de la ciudad, por ejemplo) y según la temporada turística, para fomentar la temporada baja, que era una de las exigencias de la Agencia Europea de Ayuda.
Vota por el aumento
La diputada del Consejo de Derechos Humanos, Laia Kanigiral, celebró que la nueva tasa tiene en cuenta «la realidad de todo el país» y que pudieron llegar a un acuerdo tras el «caos» inicial con los decretos del gobierno, que aprobó el aumento sólo con las comunas y luego tuvo que suspender su entrada en vigor por falta de apoyo.
Desde el PSC, la diputada Susana Martínez defendió el sector turístico, pero destacó que genera impactos negativos, como dificultades para acceder a la vivienda o más presión sobre los servicios públicos, por lo que dijo que “tiene sentido que quienes lo utilizan de forma intensiva contribuyan a su sustento”.
El portavoz de la comuna, David Seed, destacó que «nunca ha habido tanto turismo como ahora» y afirmó además que los visitantes «contribuyen» a pagar los servicios que utilizan.
abstenerse de votar
“La turismofobia es tal que un tercio de los catalanes no pueden irse de vacaciones”, confirmó la diputada de la CUP Laure Vega.
Votos en contra
La diputada de Junts, Maite Silva, ha criticado que la subida de la tasa turística se haya aplicado «basándose en los dictados de la izquierda más extrema y populista» y «la demonización del turismo para tapar otros déficits» del Gobierno.
Por parte del Partido Popular, la diputada Ángels Estler ha denunciado que el Gobierno, ERC y ayuntamientos hayan «elevado la turismofobia a rango de ley», mientras que el diputado de Vox, Javier Ramírez, ha lamentado que el aumento supone «la victoria de la extrema izquierda radical contra el turismo». La líder de Alianca Catalana, Silvia Orioles, criticó que esto «penaliza al sector y lo hace menos competitivo y viable».
Interés en el sector turístico
Tras acordar aumentar la tasa turística, el presidente de la Asociación de Hoteles de Barcelona, Jordi Clos, afirmó: “Existe una gran preocupación en el sector por el alcance del impacto del aumento de la tasa turística y de las tasas municipales adicionales en Barcelona”.
Por ello, añade, “habrá que vigilar el impacto que esta medida pueda tener en la actividad y en aquellos sectores más estratégicos y velar por que no se fomente un descenso cualitativo y endémico”.
