Participantes en el debate sobre la tasa turística. Fuente: Hosteltor
Para abordar este tema, en la mesa participaron Nuria Montes, secretaria general de HOSBEC; Jonathan Gómez, director general de Turismo del Ayuntamiento de Málaga; y José Antonio Donaire, comisionado de Turismo Sostenible del Ayuntamiento de Barcelona. Lejos de quedarse en la superficie, los oradores desglosan las cifras, los riesgos y las estrategias detrás de cada situación.
¿Por qué a favor o en contra?
La primera parte de la discusión fue identificar las líneas rojas de cada invitado. Nuria Montes Fue explícito al definir la cifra fiscal no como una herramienta para la sostenibilidad, sino como una corrección fiscal. «Nos ocupamos exclusivamente del mecanismo de recaudación», dijo. Su argumento básico es que los municipios turísticos sufren crónicamente una falta de financiación por parte del Estado y de las regiones autónomas, y que el impuesto se está utilizando para cubrir este déficit a expensas del sector privado, en lugar de reformar el sistema de financiación local.
Por su parte, jonathan gomez Puso a Málaga en la posición de «exploradores». El destino no se limita a implementar el impuesto, sino que exige que se haga con sabiduría y análisis. «Tenemos motivos para creer que es muy positivo, pero también tenemos dudas que queremos resolver», explicó. Para Málaga, el impuesto puede ser positivo si supera el argumento del mero incremento de los ingresos y se convierte en un instrumento para mejorar la calidad del destino, siempre bajo el paraguas de la seguridad jurídica.
Y en el otro extremo, José Antonio Donaire Defendió la tarifa basándose en la experiencia del juicio del Barcelona. Su posición favorable se basa en la necesidad de compensar los servicios adicionales (limpieza, seguridad, mantenimiento) que requiere la población móvil de la ciudad. Donaire fijó dos condiciones básicas para el éxito del impuesto: “el diálogo y el consenso con el sector, y practicar la total transparencia en cuanto a la trazabilidad de los recursos”.
El caso Málaga: consenso y marco legal como requisitos innegociables
Ayuntamiento de Málaga, como se muestra jonathan gomezAnaliza casos prácticos nacionales e internacionales. El alcalde de la ciudad, Francisco de la Torre, ha afirmado en varias ocasiones que será necesario un marco legal, autonómico o nacional. “Sin las reglas del juego, ningún juego es posible”, afirmó Gómez.
De aprobarse este marco, el Málaga tiene claro que el destino del dinero no será sólo la promoción. Gómez explicó que el grupo debería volver a ser lo que era Servicios públicos para los ciudadanos. – Mejorar así la percepción social del turismo y los beneficios para los hoteleros, proponiendo, por ejemplo, la financiación de instalaciones de energías limpias que reduzcan los costes operativos del alojamiento.
Respecto al riesgo de perder competitividad, el director de Turismo de Málaga rechazó que la tarifa, o su ausencia, sea decisiva para captar mercados. Como prueba de ello, presentó datos de su estrategia de segmentación “quirúrgica”: sin tasa turística, la ciudad logró crecer un 190% en el mercado coreano y un 45% en el japonés, además de elevar el mercado americano al tercer lugar en importancia. «No creemos que implementar la tasa mejore nuestras posiciones, pero no dejaremos de captar mercados adquiriéndola», concluyó, citando ejemplos de capitales europeas que la están aplicando con éxito.
El Estado de la Comunidad Valenciana: abolición y crítica a la economía sumergida
intervenir Nuria MontesEl secretario general de HOSBEC presentó un fatídico punto de vista que aprobó el impuesto en 2022 para cancelarlo a finales de 2023 tras el cambio de gobierno, sin que entrara en vigor. Montes, que impulsó esta supresión como consellera de Turismo de la Comunidad Valenciana, calificó de «engaño» la tarifa aprobada por el ex director general de la Generalitats Valenciana, presentándose como un municipio pero con una estructura independiente.
Montes explicó los motivos económicos de su negativa. Con 31 millones de noches de hotel en 2024, estima que los ingresos oscilarán entre 60 y 90 millones de euros. Dijo: «En una sociedad cuyo presupuesto supera los 50.000 millones, esta cantidad no tiene nada que ver con mejorar la vida de los ciudadanos». Cuestionó la capacidad de la administración para gestionar eficazmente estos fondos, recordando la dificultad de aplicar los fondos europeos destinados a la sostenibilidad.
Sin embargo, sus críticas más duras se centraron en la discriminación fiscal. El secretario general de HOSBEC denunció la imposición de este precio exclusivamente a los alojamientos regulados, excluyendo la oferta de alojamientos ilegales que operan en la economía sumergida. Nuria Montes ha advertido de que el mensaje que se transmite a los ciudadanos al implementar la tasa turística es que los turistas no pagan impuestos y por ello se ven obligados a pagar un impuesto específico, “cuando la realidad es que sólo se castiga al cliente legal”. Tampoco se registran los caminantes diurnos que pasan el día en la ciudad y consumen recursos públicos sin pasar la noche, agregó Montes.
Caso Barcelona: 100 millones de euros y gestión de la demanda
Barcelona representa un modelo de aplicación intensiva de la tasa turística. La ciudad recauda aproximadamente 100 millones de euros al año gracias a una estructura fiscal dual (un tramo regional más una tasa municipal adicional), y un huésped de un hotel de 5 estrellas paga actualmente 7,5 euros por noche.
José Antonio Donaire, comisionado de Turismo Sostenible del Ayuntamiento de Barcelona, detalló la “trazabilidad” de estos ingresos, destinados a diversas actuaciones, entre ellas cubrir costes adicionales por servicios; Potenciación de reuniones (MICE) y turismo cultural; E implementar intervenciones especiales en las llamadas zonas de alto turismo (EGA).
Cuando se le preguntó si el aumento de los precios traslada la demanda a los municipios vecinos, Donaire respondió contundentemente: “Hemos demostrado empíricamente que la presencia de turistas no ha dejado de crecer”. Según datos del ayuntamiento, ni la demanda ni el gasto medio se vieron afectados. Para los turistas internacionales (el 90% de los visitantes de Barcelona), esta tasa es una práctica habitual en Europa y representa una parte muy pequeña del coste total del viaje, afirmó el comisario. Además, destacó la lucha activa contra la oferta ilegal de residencia, para garantizar que «las reglas del juego sean las mismas para todos».
Lluvia de ideas: Propuesta de IVA versus tasa
La discusión alcanzó su clímax en la amplia sesión de preguntas, donde Nuria Montes Lanzó una propuesta alternativa concreta: transferencia municipal 1% impuesto al valor agregado Recogidos en todo el sector turístico. “¿Tendría usted una opinión diferente sobre la necesidad de este impuesto adicional si tuviera ese 1%?” – preguntó Montes.
respuesta jonathan gomez Fue revelador. Describió la propuesta de trasladar el IVA del 1% como “muy correcta” y necesaria para combatir los déficits de financiación interna. Sin embargo, explicó que incluso con el 1% de IVA, Málaga no necesariamente abandonaría el impuesto turístico complementario. «Los turistas de todo el mundo aceptan el impuesto porque creen que respalda la sostenibilidad», dijo Gómez, centrándose en la reputación del destino.
José Antonio DonairePor su parte, evitó comentar sobre el impuesto al valor agregado, destacando que “cada destino tiene su carácter único” y que las recetas no son universales.
Al final del debate se debatió sobre quién recauda el impuesto sobre las pernoctaciones de los turistas. Mientras Montes lamentó que los hoteleros deban actuar como “recaudadores de coste cero” para la gestión, asumiendo un desgaste sobre el cliente, Donaire defendió que el sistema es integral y afecta a todos los actores, incluidos los cruceros.
Puedes ver la discusión completa en el siguiente vídeo:
