Las agencias de viajes lamentan el caos operativo resultante de la guerra en Oriente Medio y la falta de un marco regulatorio para responder al mismo Las extraordinarias crisis de la comunicación global Como los que vivimos hoy. Las agencias combinadas de UNAV y FETAVE (más de 5.000) garantizan que el impacto se centre en tres frentes simultáneos, a saber, d.Superar la capacidad normal El sistema y el propio sector.
“Este es el caso de los viajeros bloqueados en los destinos Asia, África y Oceanía cuyo regreso o conexión depende de hacer escala en centros del Golfo, con alternativas costosas o simplemente inexistentes. O la situación que se desata a raíz del conflicto, que se traslada directamente a Vuelos programadoscon Cancelaciones y Reprogramar cadena, y con un problema particularmente grave para las agencias cuando algunos proveedores en el destino son elegibles «Sin oferta» Reservas de hoteles y servicios terrestres que el cliente no pueda cumplir debido a la interrupción repentina de la comunicación aérea.
En este sentido, piden a las autoridades europeas y nacionales, a las compañías aéreas y a los principales proveedores de servicios turísticos que acuerden un acuerdo Protocolo de crisis Comunicación turística que permita la actuación coordinada de todos los agentes implicados.
El conflicto en Oriente Medio está provocando la cancelación y reprogramación de numerosos vuelos, lo que provoca el colapso de las agencias, denuncian FETAVE y UNAV. Fuente: Adobe Stock.
Exigen «absoluta diligencia»
Para los sindicatos patronales FETAVE y UNAV, «es inaceptable que, ante un escenario extraordinario, el sistema responda con normas normales. Se les pide que muestren una diligencia absoluta para proteger al consumidor, pero se les priva del marco y de las herramientas para hacerlo de forma viable».
Así, ponen de manifiesto que el viajero carga con las pérdidas y que el canal de agencia colapsó por «la interminable gestión de incidencias sin herramientas eficaces y sin una respuesta coherente por parte de aerolíneas, proveedores y departamentos».
«Si se bloquea el transporte y se cortan las comunicaciones, la lógica punitiva de ‘no presentarse’ y cancelación no puede seguir operando como si la causa fuera imputable al cliente o a la agencia. Esta práctica no sólo es injusta, sino que también alimenta conflictos innecesarios en medio de una emergencia», afirman los empresarios.
