• 4 de septiembre de 2026 07:22

ACAVE decidirá mañana entre dos modelos para exigir el peso de las agencias

Feb 25, 2026

Los socios de ACAVE deberán elegir mañana si mantienen la hoja de ruta de la actual directiva o si optan por un cambio de gobernanza que priorice la unidad del trabajo del sector de cara a los retos regulatorios de 2026. Esta cita electoral, que se celebrará en Barcelona, ​​enfrenta a dos candidatos con visiones opuestas sobre el futuro de la patronal: la línea continuista de Jordi Martí frente a la alternativa de Rava Serra, que propone un regreso inmediato a la CEAV para reforzar la representación. de las agencias españolas en un momento de máxima presión legislativa. El proceso electoral se produce en un clima de debate interno sobre la utilidad del actual modelo de independencia institucional. Mientras una parte del sector defiende la solvencia financiera demostrada por la asociación en solitario, otra corriente crítica exige una estructura más participativa y unificada para negociar con mayor peso ante el Gobierno y los grandes proveedores de servicios turísticos. Nominación Acave 2030 (Jordi Martí) La lista encabezada por el actual presidente, Jordi Martí (Traveltic), basa su programa en la solvencia técnica y la promoción de los logros alcanzados. Su visión defiende una asociación con voz y capacidad de influir directamente tanto en Bruselas como en Madrid. Integración condicional: Martí no cierra la puerta al regreso a la CEAV, pero marca líneas rojas claras: cualquier integración debe garantizar el respeto a la autonomía de ACAVE y un peso específico proporcional al tamaño de sus afiliados. Además, está claro que la decisión final debe ser ratificada por la Asamblea General después de un análisis costo-beneficio. Modernización operativa: Propone la digitalización de los órganos de gobierno, con sesiones remotas de respuesta rápida (48 horas) para responder a crisis geopolíticas o de movilidad. Modelo de gestión: representa estabilidad y conocimiento de los mecanismos institucionales actuales, con un equipo que combina la experiencia de la Junta Directiva saliente y carteras técnicas renovadas. Estrategia Corporativa: Mantiene el compromiso con la independencia de la entidad, priorizando la representación técnica en la Asociación Europea de Empresarios ECTAA y el asesoramiento jurídico experto como valor diferencial para el socio. Rafa Serra, actual vicepresidente de Emisor, apuesta por la reinserción de la patronal en la CEAV, mientras que Jordi Martí, actual presidente, luchará por la reelección. Fuente: Candidatura ACAVE Acave Nova Etapa (Rava Serra) La alternativa liderada por Rava Serra (Temps d’Oci) se presenta con una retórica crítica hacia el modelo actual, al que califica de presidencialismo excesivo. Su programa busca lograr una transformación estructural para devolverle importancia a la base sindical. Reunificación con la CEAV: es su compromiso central. Serra pide un retorno inmediato al sindicato nacional para que el sector pueda recuperar la unidad de acción ante el Gobierno en negociaciones clave como el convenio colectivo. Supresión de la presidencia: Se propone distribuir de manera más integral tareas entre los miembros de la Junta Directiva, reducir la dependencia de la personalidad del presidente y activar comités de trabajo sectoriales. Enfoque en Rentabilidad: Promete una revisión de los servicios a los miembros, con especial atención a las agencias pequeñas y transparencia en la gestión de los recursos de los empleadores. Servicios Afiliados: Propone comunicaciones más segmentadas y planes de formación específicos en sostenibilidad e IA para adaptar las pequeñas agencias al nuevo entorno del mercado. Debate sobre la unidad: Eje ACAVE-UNAV-FETAVE Los resultados de las encuestas serán seguidos con interés por la UNAV y FETAVE, organizaciones que junto a ACAVE han conformado un eje de cooperación fuera de la federación nacional. Cambiar de rumbo hacia la plena integración en la CEAV cambiaría el equilibrio de este bloque de cooperación, reduciendo la fuerza de la estrategia de “unidad empresarial” independiente que han mantenido hasta ahora. En este escenario, el centro estaría en desventaja en su configuración actual, lo que obligaría a las organizaciones restantes a reevaluar sus alianzas para garantizar que su capacidad de comunicarse con la gerencia no se vea comprometida.