El grupo turístico Globalia ha reducido su división hotelera a sólo dos establecimientos bajo su gestión directa, uno ubicado en España y otro en República Dominicana. Este descenso se produce tras la venta y traspaso de la gestión de los 30 hoteles operados por su marca Be Live Hotels a otros operadores. Así lo confirmó este lunes su presidente, Juan José Hidalgo, en Santo Domingo. “Ya no hay más, ya se acabó todo, y tuvimos que vender por la pandemia y la falta de dinero”, explicó Hidalgo sobre la desinversión. “Se tuvieron que perder muchas cosas, pero ya estaban olvidadas”.
Se trata del Hotel Be Live Talavera, en Talavera de la Reina (Toledo), y del Santo Domingo Bay Convention Resort & Casino en la capital dominicana, que pasó a llamarse tras una reforma integral que supuso convertir parte de sus instalaciones en apartamentos.
Aparte de estos dos activos en propiedad, existe un tercer hotel, Be Live Marivent, en Palma, «que sólo nos queda un año más para gestionar», afirmó Hidalgo en una entrevista realizada a Efe precisamente con motivo de la reapertura del hotel en la capital dominicana.
Señaló: «Ya no hay más. Todo se acabó y tuvimos que vender por la epidemia y la falta de dinero. Se tuvieron que perder muchas cosas, pero ya se han olvidado».
Be Live amplió significativamente su cartera de hoteles, llegando a superar los 30 hoteles -repartidos por España, Portugal, Marruecos y el Caribe- en 2013, cuando se hizo con los activos operados por la cadena Luabay, que había sido adquirida a la extinta Orizonia, y se ha mantenido en esa cifra durante los siguientes 10 años.
Además del hotel de Santo Domingo, Globalia posee otros cinco en República Dominicana, aunque ninguno de ellos ha dejado de operar bajo la marca Be Live, tras ceder la gestión de dos de ellos a Hyatt y uno al grupo austriaco de tiempo compartido Lifestyle.
Globalia ha reabierto su hotel en Santo Domingo tras una reforma de 48 millones de euros. En la imagen, las autoridades acompañan a la junta directiva del grupo en el acto de inauguración. Fuente: Globalía.
Apostando por el sector residencial
En cuanto a los dos restantes, uno es un departamento hotelero inactivo a la espera de que se decida su futuro, y el segundo se reconvertirá en residencial, una línea de negocio que «actualmente tiene mayor potencial» en el Caribe que la operación hotelera y a través de la cual Hidalgo seguirá invirtiendo en el país.
Asimismo, el grupo posee una finca en Comayasa, zona costera de la provincia de San Pedro de Macorís, en República Dominicana, en colaboración con un socio español (Susana Cereceda) donde Hidalgo también espera poder realizar un importante desarrollo.
La idea es sumar 600 departamentos en Santo Domingo en los próximos dos o tres años, y otros 2.000.
El país ha crecido mucho en instalaciones hoteleras modernas y las que poseía Globalia eran edificios antiguos que había que modernizar y «prefirieron modernizarlos para crear viviendas».
Explicó que muchas personas de Estados Unidos y Canadá compran una segunda vivienda para jubilarse en países que tienen buen clima, y por eso hay zonas en República Dominicana que se han vuelto residenciales, algo similar a lo que pasó en Canarias con el mercado alemán.
“Soy muy versátil”, dijo Hidalgo, destacando que nunca se ha dedicado a un solo negocio. “Siempre he tenido inversiones paralelas (principalmente inmobiliarias), por si en el tema turístico todo sale mal, para que me quede, al menos, algo para el resto de mi vida”.
