El director general, Antonio Garamendi, instó a que no se aborde el turismo desde una perspectiva sectorial, sino como perspectiva sectorial Infraestructura estratégica para el liderazgo económico transversalcon un tejido empresarial que ha demostrado su resiliencia. Así lo explicó en su intervención en el Foro Hotusa Explora, en la que también abordó los retos -de comportamiento más que de eficiencia- que afronta la actividad turística: el absentismo y las presiones regulatorias. y como Una intervención excesiva puede provocar la destrucción de muchas pymes.
El titular de la patronal señaló que los datos relacionados con la aportación del turismo al producto interior bruto “hablan de la grandeza del sector, pero no es un sector que existe solo”. Destacando el tejido comercial que forma parte de la industria turísticaque han demostrado repetidamente su resiliencia en períodos muy complejos.
Sin embargo, señaló que las resistencias pasadas no garantizan la competitividad futura, y que el crecimiento no se puede sostener en función del volumen, sino de la productividad y el valor agregado.
Antonio Garamendi, presidente y director general. Fuente: Hotosa Explora.
Esto se ve amenazado por una “enorme presión regulatoria”, que pone sobre la mesa costes y pasivos “que afectan a la capacidad de crecer”, como determinados tipos de cifras fiscales o la situación del mercado laboral por márgenes cada vez más estrechos.
El turismo, que emplea a más de 3 millones de personas en España, según explicó Garamendi, se apoya en una red de autónomos y pymes, socios indispensables para las grandes empresas.
Antonio Garamendi: “El tejido del negocio turístico opera bajo una acumulación de costes y pasivos que afectan a la capacidad de crecer, invertir y conseguir márgenes”.
Excesiva burocracia e injerencia.
En este sentido, el presidente de la asociación apuntó a la reputación turística de la marca española, que en ocasiones entra en conflicto con decisiones tomadas en materia de infraestructuras, por ejemplo, como la polémica sobre el Aeropuerto de Barcelona. Sobre todo, regulaciones excesivas. «El problema número uno en Europa y España es la burocracia. Hay regulaciones que causan mucho daño».
Sobre todo, lo que calificó como “dura intervención del Ministerio de Trabajo”. Se gestiona sin saber cuál es la empresa.Algo que, según el consejero delegado, supone que las pymes dejen de contratar empleados. Algo que supone que “muchos pequeños negocios están muriendo”.
Respecto al mercado laboral y la gestión del talento, Garamendi habla más de cuestiones actitudinales que de eficiencia. «¿Cómo puede haber escasez de trabajadores en el sector de la hostelería en un país con tres millones de parados? Es una realidad de la que no queremos hablar, pero está sobre la mesa».
El talento es un desafío estructural clave
En su discurso sobre el mercado laboral, Jarmendi señaló que “La calidad del trabajo no ha sido determinada.construido sobre un equilibrio real entre productividad, rentabilidad, sostenibilidad y adaptabilidad de capacidades. Especialmente a través de la negociación colectiva.
También expresó su preocupación por Aumento del ausentismoy ¿Cómo afecta esto a la organización del trabajo, la calidad del servicio y la productividad, señalando que 1,6 millones de personas faltan al trabajo cada día?. Esta situación supone un coste de 16.000 millones de euros y «un desajuste entre necesidades y herramientas disponibles» también en el sector turístico.
Además, señaló la necesidad de marcos regulatorios estables y políticas públicas que “no obstaculicen” la senda de crecimiento del sector turístico. También pidió cooperación y gobernanza entre los sectores público y privado.
También destacó la necesidad de mantener marcos regulatorios estables, especialmente teniendo en cuenta que la actividad turística en España está influenciada por las decisiones e ideas no sólo del Estado, sino también de las comunidades autónomas o los ayuntamientos.
