El sindicato ferroviario convoca un paro de 24 horas El próximo 31 de julio. Según explican, lo hacen «ante la situación de peligro a bordo de los trenes por fallo de los sistemas de climatización, para lo que se convocó a los grupos de intervención y mando de Renfe Viajeros. Hay que poner fin a la situación que viven los empleados, que repercute en los usuarios. Merecemos unas condiciones dignas».
«Ya hemos anunciado que desde el sindicato ferroviario hemos solicitado una reunión de la Comisión de Conflictos Laborales del Grupo Renfe para que se encuentre una solución al problema que viven los grupos de intervención y dirección con los trabajadores», señala su comunicado. Mal funcionamiento frecuente de los equipos de aire acondicionado. En los trenes.
Recuerdan que esta situación «ya tiene graves consecuencias para la salud de las personas a bordo, con dolores de cabeza, ataques de ansiedad, ahogamiento y fatiga, pero podría tener consecuencias aún más graves si no se encuentra una solución».
Por ello, explican que en estas condiciones los empleados no pueden trabajar y los ciudadanos no reciben la calidad y comodidad que merecen. Y añaden: «Si por desgracia se produce un desenlace fatal debido a las altas temperaturas en los trenes, la responsabilidad no puede esconderse detrás de ningún ‘chivo expiatorio’, como suelen intentar».
Recuerdan que esta situación tiene su origen «en la mala gestión de la flota en caso de averías o la externalización de tareas de mantenimiento de aire acondicionado, y la negligencia de quienes deben decidir urgentemente su sustitución». Equipo obsoleto Prefieren corregir y mantener en circulación los vehículos con averías en el aire acondicionado día tras día.
Destacan que la salud de los empleados y usuarios es lo más importante, “y si el coche no puede circular en condiciones meteorológicas seguras, hay que retirarlo y enviarlo al taller y se hace todo lo posible para que al salir de él se mueva en condiciones seguras”.
Concluyen señalando que “los empleados no merecen trabajar en estas condiciones: con trenes que parecen saunas, sin protocolo de trabajo, sin procedimientos efectivos por parte de la empresa y con cientos de personas a bordo de los trenes al borde de un golpe de calor”.
