• 2 de septiembre de 2026 03:47

El nuevo equilibrio del turismo en la actual situación económica internacional

Mar 24, 2026

El sector turístico atraviesa una fase Contexto de alta demanda Se caracteriza por la inflación, el aumento de costes y la gestión del talento, factores que están redefiniendo su competitividad. En este escenario, la eficiencia operativa, la adaptabilidad y la previsibilidad se integran como elementos clave para el crecimiento sostenible. Análisis compartido por los expertos del sector en la jornada «Política, economía y tendencias globales»organizado por ITH (Instituto de Tecnología Hotelera) en Hostelco-Alimentaria 2026 en Fira de Barcelona, ​​señala la necesidad de avanzar hacia Modelos más flexibles ante un Entorno económico y de consumo Cada vez más complejo.

El turismo se enfrenta a un entorno condicionado Aumento de los costos operativos Y la inflación, los elementos que Destacando la rentabilidad de las empresas y destinos. Este contexto nos obliga a repensar estrategias para mantener la competitividad en un mercado global cada vez más exigente.

En este sentido, la discusión se titula «La Santísima Trinidad. Inflación, costos y talento: el nuevo equilibrio del sector turístico»Mostró cómo estos tres factores funcionan interconectados en el desempeño del sector. el Presiones económicas Esto afecta no sólo a los márgenes empresariales, sino también a las decisiones de los consumidores y a la demanda turística.

Añadido a esto Gestión del talentoque se consolida como uno de los principales retos estructurales. La necesidad de perfiles cualificados y la dificultad de atraer y retener especialistas se suman a una El contexto de mayor demanda operativa.

El nuevo equilibrio del turismo en la actual situación económica internacional

De izquierda a derecha, Álvaro Carrillo, ITH; Carlos Romero, director de Proyectos Estratégicos de Exceltur; José Manuel Lastra, vicepresidente de CEAV, y moderador Manuel Molina, director y editor de Hosteltur. Fuente: Ét.

Como destacó Álvaro Carrillo, Director General del ITH, “El sector turístico afronta un momento de gran demanda Eficiencia operativa, gestión del talento y adaptabilidad Estos son factores esenciales para mantener la competitividad. Es necesario analizar estos desafíos a través de una visión común que permita avanzar hacia el logro de este Modelos más sostenibles y flexibles«.

Este enfoque sitúa la eficiencia y la organización interna como herramientas clave para absorber el impacto de los costes y mantener la calidad del servicio.

Impacto en la demanda y la movilidad

él Aumento de los precios del combustible y otros costos. Los viajes generan incertidumbre en la evolución de la demanda. Este factor puede afectar directamente Movilidad turística De ahí, en la actividad económica de los destinos.

Jorge Marichal, presidente de CEHAT (Confederación Española de Hoteles y Alojamientos Turísticos) ha advertido en este sentido que «España no puede permitir que su principal sistema de movilidad turística funcione en esta incertidumbre. Es necesario invertir en Mejorar, modernizar y ampliar la red Garantizar un servicio fiable, competitivo y preparado para el futuro.

También apoya «adoptar medidas urgentes que contribuyan a ello». Contener el aumento de los precios del combustibleAl tiempo que se aclara la necesidad de tomar medidas en los mercados mayorista y minorista. Un aumento de los costes podría llevar a muchas personas a decidir no viajar, y una disminución de la movilidad tendrá un impacto en el abanico de actividades económicas del destino. Lo que afecta a toda la economía local.Porque el turismo genera grandes gastos en los destinos receptores”.

Cambios en la transformación del consumidor y del sector

A esto se suma el contexto económico Cambios en el comportamiento y los patrones de consumo de los viajerosLo que exige una constante adaptación de la oferta turística. La evolución de los destinos, la conectividad y los nuevos hábitos de consumo refuerzan la necesidad de esto Anticipación estratégica.

El sector atraviesa, por tanto, una fase de transformación en la que la resiliencia, entendida como la capacidad de adaptarse a un entorno cambiante, se establece como elemento estructural para asegurar su sostenibilidad futura.