Costa Rica se está consolidando como un referente internacional en el ámbito de la sostenibilidad gracias a su modelo integral que une la gastronomía responsable con la protección de los océanos y la preservación de su biodiversidad, algo que quedó demostrado con gran éxito durante su participación en el HIC Summit Ibiza 2025, foro líder en el ámbito del turismo sostenible, la innovación y el emprendimiento que celebró su séptima edición del 15 al 17 de octubre. El evento fue un encuentro clave y punto focal para destinos, profesionales, científicos, instituciones y empresas del sector donde el destino pudo demostrar que la sostenibilidad no es sólo un concepto turístico, sino una política pública que busca mejorar la calidad de vida de las comunidades locales. Durante el primer día de este Encuentro Internacional de Innovación Culinaria, Costa Rica contó con la destacada participación de Randy Sales, reconocido chef de Costa Rica y primer chef embajador del Plan Nacional de Gastronomía Sostenible y Saludable de Costa Rica, y Gustavo Alvarado, Director de Competitividad y Sostenibilidad Turística de Costa Rica y ex Ministro de Turismo. En una cata compartida con los chefs Nacho Solana (Cantabria), Joan Capilla (Cataluña) y Shawny Andrade (Asturias), el costarricense Randy Sales destacó la importancia de mirar al pasado para seguir adelante. Explicó que la innovación no siempre consiste en crear algo nuevo, sino en reaprender lo que éramos antes, escuchar a los pescadores y agricultores y recuperar técnicas y sabores tradicionales. Su visión se basa en la idea de que los proveedores son aliados y amigos, y que los chefs tienen en sus manos el potencial de mejorar la vida de las comunidades. En Costa Rica se ha desarrollado una interesante mezcla de tradición e innovación, donde se conservan platos famosos como el gallo pinto, la sopa negra y el casado, al tiempo que se combinan técnicas contemporáneas y elementos de la gastronomía internacional. Por ello, los visitantes no pueden perderse lugares emblemáticos como Barrio Escalante, centro neurálgico de la gastronomía costarricense moderna, o propuestas de restaurantes innovadores como Siqua o Silvestre, que combinan lo mejor de la cocina costarricense con influencias globales y técnicas contemporáneas. Por su parte, Gustavo Alvarado, Director de Competitividad y Sostenibilidad Turística de Costa Rica y ex Ministro de Turismo, presentó la estrategia del país para vincular turismo, gastronomía y sostenibilidad. Explicó que Costa Rica no fomenta el turismo masivo ni las fiestas/vida nocturna, sino experiencias auténticas que permiten al visitante conectarse con la naturaleza y la cultura local. Entre las experiencias más impresionantes se encuentra un recorrido por el bosque nuboso, en un país donde el 59% del territorio es boscoso, con un crecimiento continuo en los últimos años, y que contiene el 6,5% de la biodiversidad mundial. O disfrute de una de las hermosas playas ecológicas con Bandera Azul. Tradiciones Culinarias y Sabores Innovadores Costa Rica no sólo es un destino impresionante por la belleza de su paisaje y cultura, sino también por la rica y vibrante gastronomía que lo distingue. Los sabores locales, las tradiciones culinarias –transmitidas de generación en generación– y la frescura de sus ingredientes locales se han convertido en un atractivo primordial para quienes buscan una experiencia sensorial única. Costa Rica está siendo testigo de una verdadera transformación culinaria, donde la sostenibilidad y la salud juegan un papel fundamental. La gastronomía se convirtió así en instrumento de despoblación y motor económico del turismo rural, enmarcado en una nueva forma de entender el turismo gastronómico como expresión de la identidad, tradición y cultura local. Todo ello se ha elaborado en el marco del Plan Nacional de Gastronomía Sostenible y Saludable, que busca salvar las tradiciones y la identidad local uniendo a agricultores, cocineros y comunidades, asegurando la preservación de la biodiversidad alimentaria y la producción sostenible. Un ejemplo de este desarrollo son las llamadas Zonas Azules, incluida la Península de Nicoya, donde la población supera los 90 años, gracias, entre otros factores, según estudios, a la comida tradicional, las fuertes relaciones comunitarias y el ejercicio. Protegiendo los Océanos Alvarado también participó en el segundo día del evento, en un debate titulado Renovando la Vida Azul, donde destacó que Costa Rica, rodeada por el Caribe y el Pacífico, refleja la importancia de la conservación marina, no solo para los ecosistemas, sino también para la población local y el turismo sostenible. Comentó la importancia de la certificación de sostenibilidad que se creó con el objetivo de educar a los operadores turísticos. Un ejemplo es el Parque Nacional Marino Ballena, donde, a través de la certificación, se enseña a los proveedores de servicios marinos y a los pescadores que ahora realizan recorridos turísticos cómo interactuar con las ballenas sin afectar su entorno. El fuerte liderazgo de Costa Rica en sostenibilidad le ha llevado a asumir la Presidencia de la Comisión de Turismo y Sostenibilidad de las Naciones Unidas para el período 2024-2027, fortaleciendo el compromiso del país con la promoción de un turismo sostenible y responsable. Además, es miembro del Consejo Global de Turismo Sostenible (GSTC) desde 2022. Entre sus hitos está lograr más de 300 días consecutivos de operación de energía limpia en varias ocasiones durante los últimos años, gracias a que el 94% de su electricidad proviene de energías renovables. Ha recibido numerosos premios por su liderazgo en sostenibilidad, como el Premio Campeón de la Tierra de las Naciones Unidas, el máximo galardón de la organización, por su papel en la protección de la naturaleza y su compromiso con políticas ambiciosas para combatir el cambio climático. Con una población de poco más de cinco millones de personas y cerca de tres millones de visitantes anuales, el país está demostrando que es posible crecer de forma ordenada, sostenible y organizada, consolidándose como un referente internacional en turismo y gastronomía responsables, así como en sostenibilidad marina. Su participación en la Cumbre HIC Ibiza 2025 demostró que la colaboración entre instituciones, empresas y comunidades locales puede generar un impacto positivo tangible en la protección y regeneración de los océanos.
