Las agencias de viajes independientes afrontan un año irregular, caracterizado por… Incertidumbre geopolítica, sensibilidad a los precios y un consumidor más sabio. El mercado no para, pero no avanza tan estable como otros años. En declaraciones a Hosteltur, Robin FernándezEl director general de Airmet resume claramente esta evolución: “Este año se han producido algunos cortes que no habíamos visto en mucho tiempo”. En este contexto, La flexibilidad se convierte en una ventaja competitiva. La capacidad de adaptar destinos, presupuestos y productos permite a la agencia independiente responder mejor a un cliente que todavía quiere viajar, pero compara más y decide más tarde y ajusta el gasto.
La realidad del sector se mueve hoy entre el miedo a una escalada de guerra y la resistencia a la demanda, que ha comenzado a exigir ajustes tras tres años de subidas continuas. Este comportamiento errático no responde a un único factor, apunta Rubén Fernández, quien señala que la demanda está condicionada a un único factor. Una combinación de incertidumbre internacional, inflación acumulada y mayores costos de viajes en los últimos años.
A esta situación se suma el impacto de la inflación en el presupuesto familiar. “La inflación es una realidad”, afirma Fernández, que apunta concretamente al aumento del coste de artículos básicos como la comida y la vivienda. «Hemos visto hiperinflación durante muchos años».
El resultado no es necesariamente abandonar el viaje, sino más bien… Más precaución. “El consumo se está reduciendo o posponiendo, o al menos el dinero disponible para gastar en viajes está disminuyendo”, afirma. Circunstancias que también se suman a las dificultades de comunicación provocadas por el conflicto en Irán: “Ir a la otra mitad del mundo es muy complicado”, lo que supone un aumento de los precios.
¿Por qué las agencias independientes podrían salir fortalecidas este año?
el La principal fortaleza de la agencia independiente.Según Fernández, se trata de su capacidad de adaptación. En un escenario de precios variables y demanda sensible, la proximidad al cliente permite modificar la propuesta sin verse condicionada por estructuras rígidas. “Una agencia independiente sabe dar al cliente lo que necesita en cada momento”, apunta. Y añade: «Como no tienen las restricciones que les impone su padre para vender o no vender, los agentes de viajes se ganan la vida».
Para Fernández, esta flexibilidad ya ha demostrado su valor en crisis anteriores. “Quienes mejor han actuado en tiempos de crisis y quienes mejor han salido de tiempos de crisis son las agencias independientes”, asevera. La clave es trabajar dentro del presupuesto disponible y no en una propuesta cerrada.
Rubén Fernández, Gerente General de Airmet. Fuente: Hosteltor
En medio de la incertidumbre, el director general de Airmet también ve una oportunidad de negocio. “El cliente tiene ahora una oportunidad de oro de conseguir un buen producto a muy buen precio”, afirma.
Para las agencias independientes, el desafío es convertir el ruido del mercado en asesoramiento. En el año del “aserradero”, la ventaja no sólo está en vender una oferta, sino en interpretar el momento, guiar al cliente y encontrar la alternativa adecuada.
Responder a la corrección de precios
Tras un período de notables aumentos de los precios de los hoteles y del transporte, el mercado parece haber encontrado un techo técnico. El «hype» en torno al aumento de los costes de los viajes obliga a un cambio de dirección Los proveedores ya están ingresando al mercado con ofertas sólidas. Para incentivar el consumo, Fernández dice: «Estamos viendo ofertas constantes, hace mucho que no veo caribeños por menos de 1.000 euros, y eso es un claro indicio de que el precio es un factor decisivo».
este Elasticidad de la demanda Como resultado, los aumentos previstos se suavizaron a principios de año con el fin de garantizar la ocupación. “El mercado es soberano, y si la demanda cae por inestabilidad, hay que ver qué respuesta se da”. En este sentido, mientras el sector empresarial mantiene la estabilidad, el sector vacacional se apoya en productos de asilo como los circuitos europeos o Disney, que resisten mejor el contexto geopolítico en estos momentos.
Una ventana de oportunidad
Aunque los presupuestos anuales se han visto afectados por imprevistos como el conflicto de Irán, Fernández insiste en que la parálisis de los mercados se puede evitar si se comunica la realidad de las ofertas actuales. La rapidez con la que reaccionan los proveedores abre paradójicamente una ventana de oportunidades para el consumidor.
“El cliente tiene ahora una oportunidad de oro de hacerse con un buen producto a muy buen precio respecto a las ofertas ofrecidas”, concluye Fernández. Para el presidente de Airmet, la clave para las agencias independientes en este año “comprador” es convertir esa incertidumbre en opciones concretas para el viajero que, aunque más cauteloso, mantiene las ganas de viajar.
